Un febrero lluvioso alimenta decaídos embalses cubanos

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Más de 38 mil millones de metros cúbicos (MMC) de agua acumularon por lluvias los embalses de Cuba del primero al 19 de este mes, según cifras oficiales divulgadas por la Agencia Cubana de Noticias (ACN). 

El volumen, en pleno período de sequía, que se extiende hasta abril próximo, representa 144 % de la media nacional, equivalente a 26,7 mil MMC.

Danays Armaralez Díaz, de la Dirección de Hidrología e Hidrogeología, del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, informó este miércoles que los datos ilustran la situación actual de la capacidad total de llenado, cercana a los 10 mil hectómetros cúbicos (hm³) y en particular la necesidad de su ahorro.  

La fuente precisó que los mínimos provinciales están en Guantánamo (21%) y Holguín (95%). Por el contrario, los máximos se localizan en Ciego de Ávila (253 %), Santic Spíritus (250 %) y Granma (206 %).

Se reportan, asimismo, 13 municipios con depósitos inferiores al 50 % de la media, cinco con menos de 25 % y dos sin reportar lluvias.

Agua embalsada

Según datos del Atlas Nacional de Cuba, el país caribeño cuenta con 987 embalses, con una capacidad total de 9661.85 hm³, almacenándose 95.4 % del total nacional en 243 embalses. y el restante 4,6 % en 744 pequeños embalses.

Entre la totalidad de embalses existen 21 con capacidad superior a los 100 hm³, los cuales almacenan 53 % de la capacidad total. Entre ellos, el Zaza, con volumen total de 1020 hm³, es el mayor de ellos.

El Centro del Clima, del Instituto de Meteorología, estima que habitualmente febrero y marzo reciben el mayor impacto de los fenómenos climáticos en la nación, que se caracterizan por un incremento de las precipitaciones por encima de los valores propios en esa época del año, con una mayor afectación de frentes fríos y vaguadas prefrontales.

Estado de la sequía agrícola

En su reporte más reciente sobre la sequía agrícola, que abarcó del primero al diez de febrero, el Instituto cubano de Meteorología (INSMET) informó que disminuyeron las áreas con condiciones de “muy seco” en casi todo el territorio nacional, de los cultivos de ciclo corto y raíces pocas profundas.

Se registraron zonas con condiciones “muy húmedo” y “excesivamente húmedo” en zonas puntuales de la provincia de Matanzas, Cienfuegos, Sancti Spíritu, Ciego de Ávila, Granma y Santiago de Cuba; en tanto para el resto del país las condiciones se mantuvieron entre “ligeramente seco” y “favorablemente húmedo”.

Tipos de sequía

La sequía se clasifica en cuatro tipos: la meteorológica, la agrícola, la hidrológica y la social o económica.

La primera se refiere a niveles de precipitación muy inferiores a los esperados en una extensión territorial amplia y durante un largo periodo de tiempo.

La segunda se produce al disminuir el nivel de las aguas subterráneas o presentarse un déficit continuo en la escorrentía superficial, es decir, la lluvia que corre sobre el terreno sin pasar a formar parte de las aguas del subsuelo, y alcanza un nivel inferior a las condiciones normales.

Por su parte, la sequía agrícola tiene lugar cuando las precipitaciones, su distribución, las reservas de agua en el suelo y las pérdidas debido a la evaporación reducen de forma considerable el rendimiento de los cultivos y el ganado.

Mientras, la sequía socioeconómica se produce en el caso de que la demanda de agua exceda el suministro y ocasione daños económicos o personales.

Un factor de desestabilización cada vez más reiterado

De acuerdo con reportes del INSMET, las sequías resultan cada vez más frecuentes en Cuba.

El país caribeño ha experimentado variaciones en su clima en las últimas décadas como resultado de modificaciones en las temperaturas del aire y de la superficie del mar, las cuales inhiben las precipitaciones.

Al mismo tiempo, también influye la frecuencia de las fases cálidas y frías de eventos como El Niño-Oscilación Sur (ENOS), el predominio de un centro anticiclónico en el área y la cantidad de vapor de agua en la atmósfera.

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